jueves, 2 de noviembre de 2017

El impacto de la reforma impositiva en Río Negro.

La reforma impositiva que presentó el martes el ministro Nicolás Dujovne tendrá un impacto directo sobre la economía de Río Negro, tanto en su faceta fiscal como productiva.
El gobernador Weretilneck mantendrá en los próximos días una serie de reuniones con funcionarios nacionales para proyectar los efectos reales que tendrían todos estos tipos de medidas en las cuentas públicas rionegrinas. Hasta ahora, si bien no hay importantes definiciones sobre cada uno de los anuncios, todo indica que es más lo que deben ceder las provincias que lo que reciben.
• La progresiva eliminación de Ingresos Brutos, en principio en un plazo de cinco años, será un golpe duro de asumir para la administración local. Este tributo representa el 16% del total de los recursos que ingresan al fisco provincial. En términos absolutos, representan alrededor de 5.300 millones de pesos al año.
• Sellos tiene una menor incidencia, concentrando unos 650 millones de pesos.
• La Coparticipación se verá afectada, ya que las empresas podrán desgravar en forma progresiva las reinversiones que realicen, el impuesto a los débitos y créditos bancarios y el anticipo de IVA para la compra de capital.
El titular de la cartera de Hacienda nacional asegura que la actualización del impuesto Inmobiliario (que hoy representan unos 500 millones de pesos al año para Río Negro) junto con el crecimiento que mostrará la economía en los próximos años compensará esta merma de ingresos haciendo neutra la ecuación fiscal.
Todo esto será parte de la conversación que está pendiente entre el gobernador Weretilneck y las autoridades nacionales.
El consenso en este sentido será clave ya que todas estas medidas deben pasar por Diputados y Senadores en esta última parte del año para poder ser aplicadas a partir del 2018. Para muchos analistas no será fácil que las leyes salgan tal cual las propone el Ejecutivo.
Producción.
La sensación que queda tras los anuncios del gobierno es que los impuestos que suben lo hacen en forma inmediata y los que bajan lo hacen en forma gradual. Este esquema lejos está de resolver el problema de competitividad que sufre la producción en las economías regionales. La baja de los impuestos al trabajo sin dudas ayuda, pero no alcanza.
“Colocar nuevos impuestos internos a las bebidas alcohólicas terminará por destruir lo poco que queda en pie de la industria. Verdaderamente no se entiende cómo días atrás el gobierno nacional salió con un fuerte plan de acción para la promoción y difusión del vino argentino como bebida nacional y el martes el ministro Dujovne sale a decir que es un producto nocivo para la salud... es algo increíble”, sostuvo con un importante grado de desconcierto el titular de Fruticultura de Río Negro, Carlos Banacloy, ante una consulta de este diario.
Tanto en Río Negro como en Neuquén la industria vitivinícola está atravesando un momento complicado. A la falta de competitividad que ya sufre se le suma ahora el mayor costo que se refleja a través de la aplicación de impuestos internos que van del 10% al 17% dependiendo del producto que se trate.
Banacloy aseguró que “el gobierno nacional deberá rever estas medidas que generarán un impacto negativo en la región”.
Los principales referentes del sector ya han plantado bandera contra el proyecto de aumentar los impuestos internos a la bebida nacional, al que consideraron “aberrante”.
Cerveceros pedirán que se revea la medida de Nación.
Los cerveceros artesanales de Bariloche y la región evalúan hacer una presentación ante el gobierno nacional, a través de la cámara que nuclea la actividad a nivel nacional, para pedir una revisión del incremento de la alícuota del impuesto interno para las cervezas.
El ministro de Economía, Nicolás Dujovne, anunció un proyecto de reforma tributaria –de implementación gradual– que implicará subas en los impuestos internos para bebidas con alcohol y gaseosas azucaradas que, en el caso de las cervezas, pasará del 8 al 17%.
“Estamos evaluando este anuncio con mucha preocupación porque somos Pymes en pleno crecimiento y nadie quiere que este auge se detenga. Este impuesto, sin dudas, va a repercutir en el mercado porque se va a trasladar al consumidor”, resumió Leonardo Brizuela, uno de los propietarios de Cervecería Blest, la más antigua de la ciudad que ya cumplió 27 años.
Con el paso de los años, surgieron Berlina, Manush, La Cruz y Bachman. Pero no son las únicas porque la oferta se multiplica a la par de sus clientes.
En la Patagonia, se calcula que hay alrededor de 220 microcervecerías distribuidas, principalmente, en la región andina aunque también en los valles y en la costa. Los cerveceros concuerdan en la necesidad de “medidas más proteccionistas para las economías regionales”. “No se tuvo en cuenta que los precios se trasladarán al mercado, a los costos y a los recursos humanos. Hay que pensar en los tamaños de las empresas –tenemos estructura de pyme– pero también en la cantidad de puestos de trabajo que se generan”, recalcó Juan Pablo Reina, de Berlina.
Publicado en Diario "Río Negro", 2/11/2017.

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